
Julio 2010
PUERTO RICO – GRAN CANARIA
XXV CAMPEONATO DE PESCA DE ALTURA AL CURRICÁN
La embarcación Naiss, de Ignacio Pérez, gracias a la primera captura válida del torneo, se lleva el XXV Campeonato de Pesca de Altura del Club de Pesca Gran Canaria...
El 25 aniversario de una prueba tan importante merecía gestas dignas de mención; una de ellas fue ver cómo se volcaron los fieles a la misma para lograr el récord de participación, con 41 barcos inscritos, y más de 200 pescadores en acción…
25 años
A la conclusión del torneo anterior, la junta del Club de Pesca de Altura de Gran Canaria, organizadora del evento, ya se puso a trabajar en la siguiente para lograr una prueba única, ya que se celebraba el 25 aniversario desde su instauración, es decir, el torneo correspondiente al 2010 cumplía sus bodas de plata.
Y 25 años son muchos años, sobre todo para una prueba de alto nivel que tiene como principal objetivo la pesca de picudos y la práctica del captura y suelta, una prueba pionera en deporte de la pesca a nivel nacional, ya que las favorables circunstancias que se dan aquí, con la presencia del gigantesco marlin azul, el abundante marlin blanco y la impredecible aguja imperial, no se dan en la península. Cierto que en el golfo de Cádiz y zonas del estrecho y Mediterráneo tenemos marlin blanco y aguja, pero nunca en las mismas proporciones.
En definitiva, la organización decidió acometer nuevas metas, buscar mejores premios, aumentar el número de colaboradores y patrocinadores, modificar algunas bases para lograr una prueba más competitiva a todos los niveles, logrando entre todos una serie de mejoras que fueron del agrado de todos los patrones, marineros y acompañantes, quizás los más beneficiados, ya que tuvieron acceso a todos los actos sociales del evento e incluso a los aperitivos y el “Asadero Popular” del viernes (una barbacoa), una novedad en la que patrones y tripulantes podían beber cerveza y comer carne asada sin límite y gratis, respetando un único requisito; llevar puesta la camiseta oficial del torneo para facilitar la identificación…
La esperada reunión de patrones se llevó a cabo en uno de los salones del Marina Suites de Puerto Rico, un lujoso aparthotel ubicado exactamente sobre los mismos pantalanes del Puerto Base de Puerto Rico. La reunión estaba convocada a las 21:00 horas, y comenzó con el saluda de los miembros del jurado; Fita González, Juan J. Armas, Sergio García, y Francisco Flores, junto con Tomás Lorenzo, representante del Ayuntamiento. Tras la bienvenida se dio un repaso a las nuevas normas, destacando de forma muy especial la autorización para la pesca con cebo natural, vivo o muerto, todo un acontecimiento por lo esperado.
En cuanto al resto, como siempre; 450 puntos para cada marlin azul liberado a tiro de bichero (previa foto nítida que lo identifique y lo demuestre); 50 puntos para cada marlin blanco; un punto por kilo para atunes y petos con pesos superiores a 20 kilos; un punto por kilo para dorados superiores a los 10 kilos, y un punto por kilo para el marlin azul llevado a puerto siempre y cuando fuese superior a los 300 kilos, lo que supone una controversia para el pescador y un incentivo para el organizador, ya que resulta absurdo sacrificar a un pez que pese 325 o 380 kilos (si los pesa), sabiendo que por soltarlo va a sumar 450 puntos en lugar de lo que dicte la báscula (325 o 380 puntos)
El primer día fue dedicado al captura, marcaje y suelta, y los dos siguientes a la pesca, siendo voluntario continuar con el marcado. No se puso límite al número de cañas y pescadores por embarcación, solo a la potencia de los equipos, quedando fijados en 130 lb. Quedó totalmente prohibido el uso de bicheros con los picudos, y el cambio de un pescador por otro en caso de picada, tal y como indica la Igfa.
Tras el repaso a las normas se dio un caso inusual, totalmente desconocido para mi… Juan J. Armas preguntó al público, de forma general: ¿Alguna duda o pregunta? No respondió nadie, absolutamente nadie, siendo la primera vez que veo un caso así, por tanto todos tenían muy claro qué debían hacer y cómo…
Por más veces que lo vea, más veces me siento un privilegiado… Y es que parar el barco fuera de la bocana, en la línea de salida, y ver allí más de 40 embarcaciones deportivas perfectamente equipadas para la pesca de altura al más alto nivel, es todo un espectáculo. Ver cómo aceleran a la vez y cómo ponen rumbo a sus pesqueros, elevando la proa y hundiendo la popa, a toda máquina, significa un momento mágico. Da lo mismo estar fuera que dentro, pues lo veas desde donde lo veas, es todo un espectáculo… Y es que en bocana, en tierra, se agolpó un gran número de público compuesto por curiosos, turistas, autoridades, etc, dando el adiós a los pescadores…
A las 10:45 sonaba la primera alarma; llegaba desde el Ibo, que fue felicitado inmediatamente por todos sus amigos y compañeros. Poco después, apenas diez minutos, nos confirmaban el error; habían enganchado un arte profesional a la deriva y sin identificar. Una lástima, sobre todo por la ilusión que mantuvo todo la flota durante ese tiempo, y es que en las fechas que estábamos los picudos todavía no habían terminado de decir “estamos aquí”, es decir, existía cierta inseguridad a la hora de predecir resultados, ya que todavía no se vio la actividad de años anteriores por estas mismas fechas.
Poco después llegarían avisos de “pegados” desde varios barcos más, algunos buscando animar la mañana con una simple broma, y otros reales (Milenium, Naiss, Karelia, Atlantic, Asunción V), pero a la hora de la verdad nos plantábamos a las 14:00 horas sin nada que llevarnos a las cámaras, ni a las digitales de la prensa, ni a las tradicionales entregadas a los patrones.
Poco antes de las 14:30 horas desde el Naiss avisaban que estaban pegados, y 30 minutos después llegó el turno del Black Marlin, aunque antes, a las 14:47 horas, Ignacio, patrón del Naiss se hacía con la captura… ¡Por fin! El primer marlin del torneo se hizo rogar pero ya estaba ahí, por tanto fue el acicate para el resto de la flota, pero… ¿Y el Black Marlin? De momento eran las 16 horas y tras asegurar que era un azul todavía no lo habían vencido.
A las 16:13 horas llegó la alegría a bordo del North Shore ¡Pegados! Mientras, Nayra seguía peleando a bordo del Black Marlin, logrando cogerlo por el pico a las 16:28 horas, una hora y media después de cantar “pegados”… Le calcularon unos 300 kilos. Por su parte, desde el North Shore certificaron llevar a buen término su picada, ya que a las 16:49 horas, 36 minutos después de la picada, lograban vencerlo y fotografiarlo.
Finalmente las cosas no habían ido tan mal y aunque los picudos se animaron muy tarde, ya había clasificación gracias a esas tres piezas seguras que el comité debía validar tras el revelado de las fotos. Eso sí, era pronto para hacer conjeturas, pero de momento faltaban dos mangas y ahora las cosas estaban bastante más claras; todos sabían qué debían hacer, ya que los picudos aparecieron por fin.
El viernes amaneció radiante, con el cielo parcialmente cubierto de nubes y con algo de bruma, más bien calima, por lo tanto al no asomar el Sol al completo hizo mucho calor. En cuanto a la mar, estaba en su punto, sobre todo para la pesca que nos ocupa, y a diferencia del primer día en esta segunda manga todos salieron cargados de ilusión, con muchas ganas de mover la clasificación, pues ya estaban seguros de que los picudos estaban llegando a la zona…
Nuevamente los avisos llegaron temprano, exactamente una hora después de iniciarse la salida. La primera alarma llegó desde el Cavalier, a las 10:34 horas, aunque poco después volvió a la radio para comunicar que perdía su captura. Bastante más tarde, a las 12:01 horas, la alegría llegaba a bordo del Lydya y Miguel, su patrón y vigente campeón de la Copa del Rey de Pesca de Altura al Curricán, cantaba “pegado”. Mientras luchaban con su captura saltaron los tangones a bordo del Milenium, de Pedro Gómez, que cantó combate a las 12:28 horas.
La cosa se animaba a media jornada, algo que no ocurrió en la primera manga, y muchos patrones echaron el resto repasando muestras, cambiando señuelos, poniendo una atención muy especial a la estela del barco y a las mismas curricas, como animando a los peces a comer… Pero nada, ni una sola señal por la emisora a excepción de la que llegó desde el Lydya, a las 13:52 horas: Marlin azul tocado, fotografiado y liberado sin incidencias.
Por lo pronto ya había un cuarto clasificado y las cosas se complicaban, ya que una captura más entre ellos significaba un gran paso en la general, aunque solo fuera en la provisional. Pero desde el Lydya querían demostrar que el Equipo Grauvell estaba fino y a las 13:50 horas volvían a poner en vilo a la flota diciendo por la emisora que estaban pegados… Seguidamente empezaron a llegar las primeras felicitaciones y comentarios de ánimo, pero la alegría duró bien poco, exactamente dos minutos, que fue el tiempo que tardó el marlin en escupir el acero que lo tenía preso. Una verdadera lástima, pero ese mismo caso se dio en otros patrones y todos saben que son cosas que entran dentro de lo posible, por tanto no hay lugar para lamentaciones y sí motivos para seguir insistiendo. Y es lo que hicieron, todos.
Más tarde, a las 14:08 horas, llegaba el turno a la embarcación Ibo, gritando su patrón que estaban pegados… Y esta vez no fue una red, sino un buen marlin azul que lograron vencer y fotografiar apenas 18 minutos después, y al que la calcularon algo menos de 200 kilos. Ya había cinco piezas válidas, por tanto y teniendo en cuenta como iban las cosas y el retraso de la llegada del marlin según lo avanzado de la temporada, ya se podía considerar un éxito… Pero había más.
A las 14:39 horas llegó la hora del Dorado, afirmando que estaban pegados con un marlin azul que les regaló 20 minutos de intensa batalla… Finalmente, a las 14:59 horas pudieron hacerse con él dejando la clasificación con un séxtuple empate a 450 puntos, ya que tal y como se indica en las normas el orden se establece de forma cronológica.
A las 16:30 horas, minuto arriba minuto abajo, Elena Oulton avisaba por la emisora del fin de la prueba, ordenando inmediatamente la recogida de líneas… Pero aún no habían pasado 45 segundos cuando Miguel, patrón del Lydya, gritaba acalorado que estaban pegados, y que no pudo avisar a tiempo porque estaba con las cañas. Mala suerte para el Lydya, para Miguel y para sus tripulantes, pues con el reglamento en la mano se comprueba que solo se tiene en cuenta aquellos combates que han sido avisados con antelación al comentario de “Líneas fuera del agua”. Lógicamente, hubo solidaridad por parte de algunos compañeros, pero a la hora de la verdad hay un reglamento que se debe aplicar a todos por igual y fue el mismo Miguel Ángel, el patrón, quien reconocía la nulidad de su captura, y eso fue apenas dos minutos después de iniciar el combate, por tanto su deportividad acalló cualquier posible controversia. Eso sí, todos, incluso la organización, le animaron a disfrutar de su captura, aunque de la misma forma todos se hicieron cargo de su mala suerte.
Pero tampoco fue para tanto… De 42 barcos en competición de momento ya se había situado en la cuarta posición, por tanto y teniendo en cuenta que había seis barcos clasificados, tenía muchas más posibilidades que los 36 restantes para sacar una nueva pieza en la última manga y darle la vuelta a la clasificación, solo que los cinco con captura también pensaban lo mismo y desde luego no se lo iban a poner muy fácil. En definitiva, a la conclusión de la segunda manga esta era la clasificación general provisional: 1º, Naiss; 2º; Black Marlin; 3º, Nort Shore; 4º, Lydya; 5º, Ibo; 6º, Dorado.
A partir de las 16:45 horas los deportistas empezaron a llegar a puerto y el chorreo de barcos por bocana duró hasta casi las 18 horas… Tras las felicitaciones a los pescadores del día hubo un paseo por la carpa del club, donde se pasaba una película, se exponía la clasificación y las fotos de las capturas, y donde en breve se empezaría a preparar la barbacoa popular en honor de la fiesta de los deportistas, a la que estaban invitados patrones, tripulantes y acompañantes, siendo un nuevo éxito de participación y de asistencia para la organización.
En efecto, amigos, si antes de las 16:30 horas los participantes eran competidores, dos horas después eran familia, y es que las chuletas de cerdo a la brasa, los chorizos, las salchichas, la panceta, las papas arrugás, el mojo y la cerveza, corrieron de forma gratis, en abundancia y sin parar, de forma que la competitividad quedó aparcada hasta la mañana del sábado, cuando se llevaría a cabo la tercera manga: de momento, todo era una fiesta entre deportistas bien avenidos, realmente como tiene que ser.
A las 11:02 horas la embarcación La Cañita entraba en puerto, supuestamente abandonando la prueba. Para los que les conocemos era un gesto chocante, pues a bordo iba Paco Flores, cabeza visible de la organización, y aparte de él toda la tripulación son unos auténticos deportistas y además, “machacones”, de aquellos que no se rinden hasta el final, de los que no recogen las cañas hasta que la emisora lo indica… Para el resto de la flota suponía simplemente un regreso a tierra y hasta un posible abandono quizás por “mareo” de algún tripulante o invitado, ya que comparado con el resto, La Cañita es un barco pequeño. Pero los suyos, los allegados a Paco, sabían la verdad…
Un marlin azul tocó los señuelos de Juan Ramón, patrón del Century, sin más ni menos, pero el pez los desdeñó y se fue en busca de los de La Cañita, que navegaba muy cerca, y entró con decisión disparando las alarmas. Paco, en un momento de incertidumbre mientras trataba de prepararse, resbaló y cayó a la bañera saliendo impulsado hacia el espejo de popa, con tan mala suerte que los dedos del pie fueron a parar contra los imbornales y… Tuvo que pasar por el quirófano y superar una operación complicada, ya que el diagnóstico fue “Luxación abierta con rotura de ligamentos”, es decir, con el choque frontal se le abrió uno de los dedos del pie dejando la carnosidad a un lado y el hueso por el otro… ¿Si es duro contarlo? Más duro es vivirlo, él, y los que iban con él, pero ¡No! Nada de eso: Lo realmente duro es que vuelva a pasarle a alguien después de leer estas líneas, pues significaría que muy poco caso ha hecho con lo ocurrido a Paco…
Tercera manga
El factor clima se presentaba perfecto, como el estado de la mar. Todo apuntaba a que el sábado podía ser un gran día de pesca, ya que la cadencia e intensidad del escaso oleaje, la limpieza y el azul del mar, y la temperatura del agua, oscilando entre los 22,8º C en la sonda de 100 metros de fondo, y los 23,4º C en la sonda de 300 metros, así lo indicaban. Para que fuera más interesante, en el camino hacia el pesquil se vieron algunos averíos, es decir, olía a pesca, y conforme nos retirábamos de tierra la mar se mostraba más movida, pero siempre en un estado ideal para la pesca de los picudos.
Después de varios años oyendo a Juan Ramón decirme que saliera en su barco, por fin acepté. Como el de Fita, el de Juan Ramón es un barco muy familiar y siempre embarca a un gran número de tripulantes entre los que destacan su esposa, su suegro, sus hijos, su nuera y su nieta, que son plantilla fija, además de viejos amigos que arrastra desde la infancia y que suelen acompañarle sobre todo en la época estival. Conmigo son uno más y pienso que ya son muchos, sobre todo porque para estas cosas soy algo tímido, pero ya era hora, pues sinceramente no me quedaban más disculpas que esgrimir y también, después de tres días solo, necesitaba rodearme de calor familiar.
En Century II es una Astinor 1275, un barco muy rápido, estable y seguro, con 12,75 metros de eslora y 4,20 de manga, capaz de mantener una velocidad de crucero de 20/22 nudos, alcanzando con comodidad los 26/28 nudos gracias al impulso de dos Volvo de 370 Cv cada uno. En esta ocasión, junto a Juan Ramón venían Beatriz Ruano, su esposa; Ruiman y Lionel, dos de sus hijos; Paco Ruano, su suegro. Pero también embarcó Juan Manuel y Mariví, amigos de la infancia que llegaron desde Bilbao, además de Laura (su hija), Nayara (su amiga), y Dani. Y yo. Como nexo de unión, la pesca…
Nada más llegar a la zona de pesca el abuelo Paco tomó los mandos y dejó el barco a velocidad de curricán, entre 7,5 y 8,3 nudos, mientras Juan Ramón, Ruiman y Lionel bajaban a la enorme bañera a preparar las cañas; cuatro en categoría de 80 libras con enormes teasers o curricas, y una en 130 libras, igualmente con un gran kona head especial para el gran azul. Cinco cañas en total, todas de mango curvo, e idénticas en cuanto a la marca, y todas a los tangones; dos a babor y dos a estribor, y otra apoyada en el tintero de la silla de combate y sujeta con la pinza al mástil de la bandera, en el centro del Fly.
Juan Ramón es muy meticuloso y deja la bañera totalmente desalojada, sin nada en el suelo que pueda producir un tropiezo, patinazo, etc, solo los cabos de seguridad que parten del pie de la silla de combate y que se ajustan de uno en uno a cada caña, para evitar que salgan disparadas en caso de algún percance. Además, en las puntas de la base ajustable de la silla coloca dos pelotas de tenis, así nadie podrá darse un golpe con las mismas, y si se lo da, ni se entera. Las cañas están marcadas con su posición, delante o detrás en las aletas de babor y estribor, y las líneas perfectamente marcadas con la distancia de pesca, con gazas de protección del hilo para acoplarse a las pinzas. Con los señuelos ocurre lo mismo: los de uso común están en una cesta de mimbre y son repasados periódicamente para ver el estado de los anzuelos, los nudos, el hilo, etc, no dudando en sustituir los montajes al más mínimo indicio de deterioro.
Comenzamos la pesca en la sonda de los 75 metros, y poco a poco entrábamos en caída hasta llegar a los 300 metros, volviendo hacia atrás hasta los 100, y así sucesivamente toda la mañana. La mar se levantaba y se rizaba con olas espaciadas, pero siempre dentro de lo ideal para esta pesca. En realidad, se notaba en el ambiente que muy pronto iba a comenzar la acción…
A las 10:40 horas llegaba la alegría a bordo del Karelia, avisando que estaban pegados. Era interesante, pues a bordo estaban Doña Blue Marlin y Ángel, del canal Caza y Pesca de Digital+, haciéndole un reportaje especial (Ver Pesca de Altura Nº 139, de septiembre 2008: Se trata de Denis Burrell-Clement, un pedazo de señora que, con 80 años a sus espaldas, con un marcapasos a cuestas, y con dos infartos superados, sigue siendo la mejor pescadora de picudos del mundo. Y no lo duden: si Denis toma la caña, que la toma siempre, Denis acaba la faena, como siempre también, y es que además de pescadora es una gran deportista.
Denis es un personaje y me alegré, aunque minutos después anunciaron que se trataba de un dorado de unos 15 kilos. También iba bien; en caso de lograr un azul serían 465 puntos y podían romper el séxtuple empate…
A las 10:43 llamaban desde el Altantis, diciendo que estaban pegados con un marlin azul que lograron vencer a las 11:11 horas. Ya iban siete en total, pero todavía quedaban unas horas… A las 10:52 el North Shore ponía la guinda a la situación al decir que estaban pegados con un marlin; si era así y tenía éxito se pondrían primeros, ya que tenían uno desde la primera jornada. Lamentablemente, después de 27 intensos minutos, el pez logró liberarse del anzuelo y se fue. A las 11:28 le llegaba el turno al Hard Hatt, perdiendo su captura 8 minutos después. A las 11:40 llegó la hora del Hedonist, de Manolo Ramírez, logrando vencerlo y fotografiarlo en 30 minutos. A las 11:56 llegó el turno del Aldebarán, que solo tardó 17 minutos en hacerse con él.
Eran las 11:58 y el tangón de arriba de estribor se soltó bruscamente, la caña saltó y la chicharra empezó a sonar… La acción duró apenas 20 segundos, hasta que el pez escupió el señuelo. Intentando poner las cosas nuevamente en su sitio, saltaba el tangón de babor, también el de arriba, y exactamente igual: 20 segundos de chicharra mientras tratábamos de sacar las cañas, para ver que nuevamente escupía el cebo. Unos segundos después, mientras largábamos los dos señuelos para que pescaran en su sitio, saltaba la pinza atada al mástil de la bandera y comenzaba un nuevo juego, pero ahora en vez de escupir el señuelo vimos claramente cómo lo aguantaba en su posición y cómo empezaba a buscar el fondo… El abuelo paco llamó por la radio: Century II pegado.
Lionel se sentó en la silla de combate y minutos después emprendía una lucha que mantuvo durante 17 minutos… El pez vino clavado con los dos anzuelos y hubo que cortar el bajo de línea para liberarlo, ya que más tiempo y más daños podrían poner su vida en peligro. El patrón no lo pensó: hay que cortar, es lo mejor. El pez aprovechó su oportunidad y después de permitirnos hacer una larga serie de fotos se sumergió tranquilamente.
Pero no acababa ahí… A las 13:04 minutos se “pegaban” con un marlin a bordo del Faelo, y a las 13:56, en el Blue Marlin Tres, peces que lograron vencer a las 13:31 y 14:37 respectivamente. Hubo dos picadas más, nuevamente al Atlantis y al Karelia, cuando solo faltaban cinco minutos para el final de la competición, pero acabaron en fuga, así, la tercera manga se mostraba como la más productiva, arrojando un balance de 6 capturas válidas (un dorado y cinco azules)
La clasificación general quedó de la misma manera que acabó la primera jornada, ya que se dio la coincidencia de que los 11 picudos que salieron a lo largo de las tres mangas fueron logrados por 11 embarcaciones distintas, por lo tanto hubo un múltiple empate a 450 puntos, aunque se impuso el criterio de premiar por orden cronológico de captura válida, y ese fue el siguiente: 1º, Embarcación Naiss, de Ignacio Pérez; 2º, Embarcación Black Marlin, de Fita González; 3º, Embarcación North Shore, de Paulo Ramírez.
Francisco Ruano, de 74 años, y suegro de Juan Ramón, es todo un personaje todavía en activo dentro del mundo de la pesca deportiva de altura, como lo prueba el homenaje que se le hizo a lo largo de la entrega de premios. No en vano cuenta en su haber con varios trofeos de atún rojo, petos, etc, aunque siempre habla con orgullo de “su” marlin azul, un ejemplar de 450 kilos pescado a bordo del Alcor III y pesado en el puerto de Escala de Puerto Rico. Tampoco se libró de ser homenajeado Antonio González, que vino a la fiesta en silla de ruedas pero envalentonado por el empuje y los ánimos de sus tres hijas, yernos y nietos… El viejo pescador y patrón del Marlin y más tarde el Black Marlin, antes de que su hija heredara su afición por la Pesca de Altura, recibió un cálido aplauso y claras muestras de simpatía. Y es que Antonio ganó dos ediciones de este torneo, una con cada barco. Tampoco se olvidaron de Ángel Casañas, víctima de una enfermedad que lo apartó de su mundo, el mundo de la pesca. O Servando, otro gran impulsor... O la misma Elena Oulton: 25 años poniendo voz a la radio oficial de la competición... Para mí, que acabo de cubrir la sexta edición consecutiva de este torneo, y ya integrado al mismo y a todos los participantes, estos actos son inolvidables, necesarios y emotivos, ya que hay mucho detrás de cada competición, sobre todo cuando se cumplen las bodas de plata…
Para concluir, y como siempre... Gracias a la organización y a todos los participantes por vuestras atenciones, y muy especialmente a todos los patrocinadores y colaboradores, destacando a Promotur, Patronato de Turismo de Gran Canaria, Ayuntamiento de Mogán, Morasol Suites... Imposible citarlos a todos, así que hasta la próxima edición.
F. Carrión – Pesca de Altura
| 08.Marzo.2009 | Campeonato 2009 | 17.Diciembre.2008 | Resumen 2008 | 29.Julio.2008 | Resumen de la última jornada |
| 26.Julio.2008 | Resumen de la 3ª salida |
| 24.Julio.2008 | Resumen de la 1ª salida |
| 22.Julio.2008 | Reunión de Patrones |










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